UN PROYECTO DE RODRIGO GHATTAS

RODRIGO GHATTAS Fotografía: Guillermo Ayala

RODRIGO GHATTAS

Fotografía: Guillermo Ayala

MACHAQMARA CENTER FOR THE ARTS                                                                                             Una entrevista de David Aguilar para la Guía de Arte de Lima.                                                                           


"Esta entrevista se realizo en Noviembre del 2014, por lo que la información expresa en la misma puede no responder necesariamente a la realidad de la organización hoy en día."


Rodrigo, ¿por qué elegiste la palabra aymara, Machaqmara, para identficar tu proyecto que esta ubicado en la selva central?

Sinceramente nunca relacione la palabra de origen aymara “Machaqmara” con su vinculación geográfica inmediata, sino más bien con su simbología para esta cultura.

Hay pocos lugares en el mundo en los que he sentido paz verdadera, coincidentemente estos lugares siempre han estado conectados intensamente con la naturaleza. De allí partió la necesidad de representar a través del nombre esa conexión que yo sentía en esta locación de la selva central de nuestro país, ese espacio de renovación, de energía que mantiene el equilibrio entre el ser humano y la naturaleza.

Qué condicionó la construcción de Machaqmara en ese lugar?

Muchas décadas atrás mi familia heredó estos terrenos del abuelo, y decidieron convertirlo en un hotel ecológico: Gad Gha Kum Eco Lodge, respetar el medio ambiente y no ser invasivos con la naturaleza, lo cual se ha convertido en una característica de la construcción moderna. Es recién a principios del 2014 que empecé a trabajar en la idea de aperturar una residencia para artistas en el Perú. La verdad es que no sabía por dónde empezar, y dejé pasar desapercibido este espacio tan increíble que siempre tuve a la mano. Hasta que 06 meses después de trabajar intensamente en este proyecto se lo presenté a la administración del Hotel y les encantó la idea. Siempre exigí un trato imparcial, tanto es así que como Fundador y Director Artístico de Machaqmara asumo todas las responsabilidades económicas, materiales y legales de este proyecto. Siendo un artista emergente mi capital no es elevado ni mucho menos, pero he logrado con mucho esfuerzo poder implementar el taller, herramientas, materiales, y espacios acondicionados que no tenía el Eco Lodge, para uso netamente de los artistas en residencia.

Eres un artista que desea convertirse en empresario?

Jajaja, perdón por las risas, pero es que estoy seguro que mucha gente piensa lo mismo. Lo que yo vi en Machaqmara es una oportunidad de transmitir lo que pude experimentar en la residencia para artistas de la cual forme parte en Tailandia, con la excepción que lo enfoqué desde mi propia perspectiva como artista peruano sin olvidarme de nuestra cultura y entorno. Muchos critican que el artista se dedique a otra cosa que no sea su producción personal, pero la verdad es que yo estoy más metido en mi taller pensando, analizando, preparando proyectos, postulando a convocatorias que en mi labor como Director de Arte de Machaqmara. No mucha gente sabe todo lo que hay detrás de un proyecto como éste, y eso les permite levantar el dedo y juzgarte. Lo que busqué y sigo buscando es que alguna institución del gobierno se convierta en nuestro sponsor, y pueda subvencionar la cuota de residencia de los artistas peruanos que sean elegidos, pero lamentablemente en nuestro país ese apoyo no viene fácil, nadie apuesta por una versión beta de un proyecto, ya que es nuestra I edición este Enero 2015, pero confió que después de esta edición y viendo los resultados positivos algunas instituciones apuesten por nosotros.

Otra cosa que no muchos saben es que pedimos a los artistas que dejen una obra de arte que hayan producido durante la residencia. Las ganancias por la venta de esas obras estará destinada a la labor social y proyectos de integración con las comunidades de la zona.

¿Crees que el arte es un producto que pertenece a una industria cultural?

No puedo divorciarme de la realidad, y negar que el arte se ha convertido en una industria. El arte pertenece a todas las industrias, es de todos y de nadie, solo depende de quien quiera meter la mano… ya luego veremos qué es lo que saca de esa experiencia.

Independientemente del confort, la belleza del entorno y el estilo de convivencia con soporte ecológico entre artistas, ¿qué otros atractivos ofrecen o generan estas residencias?. 

Lo extraordinario de participar de una residencia, pasantía, workshops, etc, es que como artista puedes ser capaz de establecer conexiones con artistas e investigadores que forman parte de la misma experiencia que tú estás viviendo. A través de esta red, el artista tiene la oportunidad de expandir su actividad creativa, ya sea mostrando su arte en exhibiciones o participando de otros proyectos colaborativos. Además de poder ser parte de esas oportunidades que pueden cambiar el rumbo de tu carrera para mejor, el artista es capaz de reflexionar sobre el camino que ha tomado anteriormente y tratar de idear novedosas formas de expresión, que nacen a partir de un nuevo encuentro con el otro, con la naturaleza, la cultura y sobre todo con los demás artistas. De este modo se puede obtener resultados tangibles e intangibles a través del programa.

 ¿A cuantos artistas puede albegar este centro de arte?

A más de 40, pero decidí que lo mejor sería manejar un grupo de 10 artistas, para poder llegar a ellos de una manera más efectiva, puedan tener una relación mucho más personalizada con el entorno, con los demás artistas, la comunidad, y sobre todo con los artistas nativos que dictan los workshops. Se abrirán las puertas de los talleres a la comunidad de San Ramón, para que puedan tener algunas horas de integración con los artistas, vean su arte y puedan intercambian ideas.

 ¿Hay límite de edad para postular a esta convocatoria?

Ninguno, sin embargo si hay un mínimo que es el de ser mayor de edad, 18 años.

Por qué exigen tener grados académicos para la postulación?

En realidad no es una exigencia, pero si he podido ser cercano a muchos procesos de aplicación de algunas residencias y convocatorias, y lo que pasa mucho es que hay personas o artistas muy juguetones, por decir lo menos. Se hacen pasar por otras personas, mienten en sus datos, te hacen creer que están interesados pero a la hora de la hora solo estaban tomándote el pelo, es por esta razón que se recomienda que los postulantes tengan algún grado académico o una institución que los respalde para poder corroborar sus datos, etc. Aunque esto no significa que cualquier artista no académico pueda postular, todos los artistas son libres de postular y venir a la residencia.

 ¿Cuál es el costo por una residencia de dos semanas?

El costo para artistas internacionales es de USD 1100 lo cual incluye: alojamiento, comidas (3 veces al día), taller compartido, workshops con artistas de las comunidades nativas peruanas, materiales de arte para los workshops, tour a las comunidades nativas, sesiones de yoga & meditación (Opcional), transporte desde el aeropuerto de Lima hacia la residencia, ida y vuelta. Y el costo para artistas nacionales es de USD 800, que incluye lo mismo que el artista extranjero, pero como te contaba la idea es que a corto plazo podamos conseguir que alguna institución privada o del estado subvencione la cuota de residencia de los artistas nacionales. Por otro lado, a los artistas seleccionados se les ofrece una carta de certificación que les permite postular a subvención de terceros para financiar la cuota de residencia de Machaqmara.

 Tu también eres escultor, ¿has expuesto en alguna galería limeña?

En Lima he expuesto en colectivas, y durante mi etapa académica, en el ICPNA, en la galería Dédalo y en la PUCP. A mi vuelta de Tailandia, me he dedicado paralelamente a la dirección de arte de Machaqmara y a mi producción personal en cerámica y técnicas mixtas, con la guía de la genial ceramista Malena Amézaga. Espero poder presentarlas pronto en alguna galería Limeña, y sea mi primera exposición individual.

 Rodrigo, ¿qué es el arte para ti?

Lo desconocido. Es como el tiempo, ese camino de doble sentido en el cual el hombre se encuentra a la intemperie. Hago arte porque no sé hacer arte, porque cada día aprendo algo nuevo, porque no me gusta repetirme, y el arte me teletransporta lejos con cada experiencia. Hago arte porque no solamente uso mis manos y mi cerebro para ello, mi cuerpo entero tiene una satisfacción loca cada vez que me sumerjo en el proceso creativo. Cuando hago arte el lenguaje se asoma, ese vínculo entre el lenguaje, la materia y mi cerebro es lo que hace que todo esto valga la pena. 

"Esta entrevista se realizo en Noviembre del 2014, por lo que la información expresa en esta entrevista puede no responder a la realidad de la organización hoy en día."